Stepped care (Atención escalonada): la OMS y el problema de la ansiedad
La Organización Mundial de la Salud (OMS) valora la ansiedad como un desafío a la salud global. Muchas personas sufren en el mundo dificultades con ella: en 2021 fueron 359 millones.
De esta enorme cantidad de personas sólo 1 de cada 4 recibe un tratamiento adecuado, bien porque que las listas de espera son enormes, los profesionales suelen ser, en general, escasos y caros; por limitaciones geográficas, en muchos sitios no existe acceso a la atención o por puro desconocimiento, ya que muchas personas creen que lo que padecen no se puede cambiar.
En España, la situación es similar para los 5,4 millones de personas que padecen ansiedad (6 meses de listas de espera para una atención pública pública y el coste que supone una atención privada que resulta inaccesible para el 57% de los que lo necesitan).
Para dar respuesta a este problema, y habiendo una falta enorme de profesionales especializados, la OMS respalda lo que se llama stepped care o modelo de atención escalonada, que es un modo de organizar los servicios de salud mental de los países por niveles donde la intensidad del problema determina el tipo de atención necesaria de menor a mayor gravedad: mientras los casos más graves requieren farmacoterapia y atención individualizada, los niveles medios y bajos pueden tratarse, y de hecho responden muy bien, a formas de atención distintas a la tradicional , que son más accesibles, menos intensivas y menos costosas que una psicoterapia o farmacoterapia individual; es lo que los profesionales llamamos psicoeducación. El principio es siempre el mismo: empezar por la intervención más accesible que sea efectiva, y avanzar de nivel solo si es necesario.
Aplicadas a la ansiedad, las guías clínicas de referencia —como la NICE británica*— concretan el modelo de atención escalonada en cuatro niveles de intervención, que han sido evaluados y comparados en múltiples estudios:
Los 4 niveles de intervención
Aplicadas a la ansiedad, las guías clínicas de referencia concretan la atención escalonada en cuatro niveles de intervención, evaluados y comparados en múltiples estudios.
1. Autoayuda no guiada
Un libro o unos vídeos, sin la ayuda de ningún profesional, que explican la ansiedad y cómo abordarla.
2. Autoayuda guiada
Programas estructurados, diseñados por profesionales, con el acompañamiento de estos a lo largo de todo el proceso.
3. Terapia psicológica
Sesiones grupales o individuales con un profesional de la psicología.
4. Farmacoterapia
Tratamiento con medicación.
Fuente: NICE — Clinical guideline CG113, Generalised anxiety disorder and panic disorder in adults: management.
En el siguiente punto veremos lo que nos dice la ciencia de los resultados de cada uno de estos 4 niveles y que pros y contras tienen cada uno. Todos obtienen resultados, unos más eficaces que otros, pero se diferencian en el coste, las recaídas y la accesibilidad.
Aquí solo analizaremos estos 4 modelos, basados en la psicología y la psiquiatría. Existen muchos otros enfoques que pueden ayudar, pero no están evaluados con rigor como para poder compararlos.
Tomar algo que nos calma, como un té, solo detiene por un rato el problema, corta el estado. No resuelve nuestra relación con él. Como solemos decir los psicólogos: Una ayuda es eficaz si puede interrumpirse por completo. Si no, solo generará un alivio inmediato y una más que probable dependencia a largo plazo.
Obviamente y por desgracia existen problemas de salud mental que son tan profundos y graves que no pueden resolverse, pero si aprender a manejarse y atenuarse con ayuda especializada. Adaptarse y vivir con ellos. Pero muchos otros si se pueden resolver. Creemos que la mayoría de los que sufren ansiedad caen, por suerte, en este lado.
