Las actividades cotidianas se vuelven cada vez más difíciles
El hecho de que las dificultades de tu vida cotidiana empiecen a resultar cada vez más difíciles de realizar o enfrentar es una señal muy importante de que la ansiedad pueda estar empezando a ser problemática. Tener que ir al banco, que tus hijos hagan ruido y no quieran ducharse o quedar con un amigo pueden llegar a convertirse en un auténtico desafío.
Cuando una tarea cotidiana que sueles hacer con frecuencia comienza a desbordarte y parecerte muy difícil es una señal clara de que tienes la ansiedad muy elevada o cansancio derivado de un estrés mantenido en el tiempo. Es una señal de alarma importante que te invitamos a tomar en serio y que puede estar indicando que necesitas descansar, cuidarte y/o relacionarte de otra manera con lo que sientes. Todos tenemos límites y esta señal te está indicando que puede que estés cerca del tuyo.
Con frecuencia no es el cansancio elevado sino el miedo a sentir mucha ansiedad, esa sensación de que cualquier cosa te va a “poner nervioso”, lo que está detrás de esta dificultad y puede acabar por hacerte evitar lo difícil y llenar tu vida de cosas sin terminar. Lo que al final acaba por generarte inseguridad y un mayor nerviosismo. Como un bucle.
